La libreta del hambre
We run various sites in defense of human rights and need support to pay for more powerful servers. Thank you.
Recent Comments

    La economía cubana después de Fidel

    Cuba requiere de inversiones extranjeras, ingresos por , del
    suministro preferencial de petróleo como de otras ayudas desde
    , y de la remesa de dólares del a sus familiares, para
    poder pagar sus importaciones. La proximidad a las costas
    estadounidenses representa la ventaja comparativa más importante de la
    economía cubana. La isla pudiera convertirse en un importante surtidor
    de verduras, frutas y otros productos a Florida y estados cercanos
    (Edición 94/ Páginas 6 y 7 )

    Humberto García Larralde Economista, profesor de la UCV
    humgarl@cantv.net
    [14-08-2006 11:37 ] Aunque es difícil asegurar que la actual crisis de
    de Fidel Castro marca su salida definitiva del poder, sus 80 años
    indican que este momento se acerca y justifican reflexionar sobre el
    futuro de la economía cubana una vez él no esté.

    El modelo caduco

    A pocos años de la revolución, en el marco de la Guerra Fría entre las
    dos superpotencias, Cuba pasó a depender económicamente de la ayuda
    soviética, empujada por su enemistad con los . Carmelo
    Mesa Lago apunta en su obra Buscando un modelo económico en América
    Latina, ¿Mercado, socialista o mixto?: Chile, Cuba y Costa Rica, de la
    Editorial Nueva Sociedad (2002), que Cuba recibió de la Unión Soviética,
    entre 1960 y 1990, el equivalente a 65 mil millones de dólares en
    condiciones muy generosas, sin contar con otros créditos y ayudas del
    Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME), de otros países del este
    europeo y de . Dos tercios de esa ayuda fue en donaciones no
    reembolsables –compras de azúcar a precios por encima de su cotización
    internacional y ventas de petróleo a precios subsidiados, por encima de
    sus necesidades, para que la isla negociara el excedente en el mercado
    mundial. Cuba no pagó prácticamente nada del restante monto en créditos
    y préstamos. Adicionalmente, la URSS donó armamentos y demás recursos
    para las Fuerzas Armadas Cubanas y financió sus aventuras bélicas en África.

    Esta masiva transferencia de recursos fue crucial para que Cuba
    conquistara mejoras en el campo de la educación y la salud, y para que
    su población disfrutara de niveles de vida similares en promedio a los
    de otras economías latinoamericanas de igual tamaño, aunque bajo un
    estricto régimen de racionamiento. Lamentablemente, como en el caso del
    petróleo para Venezuela, permitió también que el régimen se
    desentendiera de los criterios de racionalidad que habrían de prevalecer
    de no contar con esos recursos. Por el contrario, las ansias desmedidas
    de poder de Fidel Castro llevaron a estatizar casi toda la producción y
    a subordinar la economía a un control centralizado que respondía sólo a
    imperativos político-ideológicos.

    Una economía así no funciona sin ingentes recursos externos y ello se
    puso de manifiesto dolorosamente con la desaparición del “campo
    socialista” en 1990. Para paliar la crisis que se le vino encima, el
    gobierno cubano permitió un mayor número de actividades por cuenta
    propia (reparación de automóviles, electrodomésticos, servicios
    personales varios), la existencia de paladares (pequeños restaurantes
    caseros a los que le son prohibidos emplear personal ajeno a la familia)
    y de los mercados campesinos, y legalizó la circulación del dólar
    estadounidense. Pero en 2005, ante la mejora en la situación económica
    –atribuida en parte a la “generosidad” venezolana–, fueron de nuevo
    restringidas las licencias para la realización de estas actividades. No
    fue, por lo tanto, una toma tardía de conciencia respecto a las bondades
    de la iniciativa privada la que explica las reformas de los noventa,
    sino la mera necesidad de supervivencia. El retorno a mayores controles
    refleja que para Fidel la racionalidad económica ocupaba un segundo
    lugar ante los criterios estrictamente políticos, evitar que el
    desarrollo de actividades independientes del Estado redundase en una
    pérdida de control sobre la sociedad, y amenazara su ejercicio
    totalitario del poder.

    Algunas perspectivas

    Sin el carisma, la ascendencia y la autoridad indiscutida de Fidel
    Castro, es poco probable que el sistema cubano se mantenga igual. Ello
    plantea significativos retos a su economía, cuyo enfrentamiento exitoso
    dependerá del proceso político que habrá de transitar una Cuba post
    Fidel. Los aparentes preparativos de la actual dirigencia permiten
    asomar la hipótesis de que es improbable un repentino vacío de poder que
    provoque el retorno inmediato de la democracia y la instauración de una
    economía de mercado. Bajo este escenario, es previsible más bien un
    período de transición caracterizado por la tensión entre los deseos de
    la dirigencia por mantener el control y la necesidad de introducir
    reformas, que habrá de traducirse en cambios políticos y económicos en
    principio limitados. Sin embargo, la ayuda económica del gobierno
    venezolano y el apoyo del presidente Chávez a los sectores más
    retrógrados de la elite cubana puede sofocar las presiones de cambio en
    el corto plazo e incluso, provocar un endurecimiento de su actitud ante
    el temor de perder sus posiciones de mando.

    Cuba requiere de inversiones extranjeras, ingresos por turismo, del
    suministro preferencial de petróleo como de otras ayudas desde
    Venezuela, y de la remesa de dólares del exilio cubano a sus familiares,
    para poder pagar sus importaciones de bienes, insumos y equipos. Además,
    la magnitud de la externa (unos 20 mil millones de dólares)
    quintuplica su capacidad anual de exportación, por lo que sin su
    condonación parcial es inmanejable. Sin embargo, las autoridades cubanas
    se han negado a entrar en negociaciones para reestructurar esta deuda,
    que simplemente no paga. Por otro lado, los acreedores probablemente
    sujetarían cualquier condonación a que el Gobierno se comprometiese a
    transitar hacia la democracia. Cabe mencionar, además, que el flujo
    esperado de capitales estadounidenses a la isla y/o la instrumentación
    de un plan para la transición como el ideado por la administración Bush
    habrá que aguardar una evolución favorable en el plano político y
    presupone el levantamiento del embargo económico y de la Ley Helms Burton.

    Actualmente existen inversiones extranjeras en actividades turísticas,
    la explotación del níquel y del cobalto, las telecomunicaciones, el
    tratamiento y comercialización del , la producción de petróleo,
    gas y cemento, algunos servicios bancarios y un grupo de pequeñas y
    medianas empresas orientadas a la exportación. Ello habría proporcionado
    unos cinco mil millones de dólares al régimen castrista. Es de esperar
    que el proceso de privatización continúe, a pesar de cambios políticos
    radicales, en áreas de la minería como en servicios públicos severamente
    deteriorados. En particular, la atracción de mayor inversión extranjera
    requerirá también de importantes inversiones en infraestructura física.
    Asimismo, existen demandas importantes de saneamiento ambiental en
    bahías y ríos que deben ser encaradas.

    Cuba dispone de una población comparativamente bien educada con relación
    a otros países del área y en algunos sectores como la biotecnología, con
    altos niveles de especializa
    ción, lo cual pudiera ser atractivo para
    importantes inversiones o joint ventures (caso de empresas farmacéuticas
    internacionales), de adecuarse los aspectos legales respectivos. Incluso
    en la , a pesar de su notable atraso y del deterioro de la
    industria del azúcar, existen conocimientos y habilidades que pudieran
    convertir a algunos rubros en competitivos con la ayuda del capital
    privado y de la tecnología extranjera. Si se sortean provechosamente las
    causas que hoy siembran desconfianza mutua entre cubanos de la isla y
    del exilio –la Ley Helms Burton podría alentar a algunos expatriados a
    intentar recuperar sus antiguas propiedades en Cuba, atemorizando a la
    población que actualmente las usufructúa–, habría una inmediata
    disponibilidad de capitales dispuestos a desarrollar negocios y a
    generar empleo productivo. Finalmente, la proximidad a las costas
    estadounidenses representa la ventaja comparativa más importante de la
    economía cubana. De darse los pasos políticos apropiados, la isla
    pudiera convertirse en el tiempo en un importante surtidor de verduras,
    frutas y otros productos a Florida y estados aledaños.

    Empresa militar

    Sin embargo, la “desestatización” de la economía no parte de cero. De
    hecho, se vienen “privatizando” empresas de propiedad estatal para
    conformar corporaciones diversas pertenecientes al aparato
    político-militar. Según analistas especializados, como Jaime Suchlicki,
    autor de Cuba sin Castro (2005), unas dos terceras partes de la economía
    cubana se encuentra actualmente bajo el control militar o de militares
    retirados. Si bien ello ha introducido criterios de rentabilidad en la
    gestión económica, también constituye la base de un capitalismo de
    Estado que pudiese retrasar reformas ulteriores. Asimismo, se han
    ofrecido incentivos fiscales, facilidades para la repatriación de
    capitales y garantías de estabilidad laboral a bajo costo, para
    constituir empresas mixtas con capital extranjero, tentándolo con la
    posibilidad de extraer rentas monopólicas. En ausencia de leyes que
    protejan a usuarios y trabajadores, podría germinar un “capitalismo
    salvaje”, como el de China. Por último, de desmoronarse el control de la
    actual dirigencia, la posición privilegiada que actualmente disfrutan
    miembros prominentes de la nomenklatura pudiera hacer de éstos los
    principales beneficiarios de cualquier proceso desordenado de
    privatización, creando una especie de mafia empresarial –como sucedió en
    Rusia. En conjunto, representan poderosos intereses creados capaces de
    descarrilar eventuales reformas hacia una economía abierta y competitiva.

    Otra significativa traba es la inexistencia de un estado de derecho que
    le dé seguridades a las nuevas inversiones y permita la instauración
    progresiva de una economía de mercado. Es notorio el manejo político de
    la justicia, la ausencia de mecanismos ágiles y confiables para dirimir
    conflictos entre privados, la inexistencia de una legislación que ampare
    la propiedad privada en toda su extensión e, incluso, la desaparición de
    los registros mercantiles y los catastros. ¿Hasta qué punto puede la
    actual dirigencia introducir las reformas requeridas en estos y en otros
    aspectos como se hizo en China, sin verse obligado a conceder
    importantes libertades ciudadanas?

    La transición exitosa a una economía de mercado requerirá también de un
    manejo adecuado de las variables macroeconómicas, para lo cual la
    economía cerrada está poco preparada y carece de las instituciones
    adecuadas. En particular, debe evitarse un desplome en el valor del
    peso, con impactos negativos sobre el poder de compra del cubano que
    puedan provocar reacciones que hagan peligrar el proceso de cambio. Por
    demás, el desempleo disfrazado habrá de dar paso a empresas e
    instituciones con una planta laboral más reducida, que pueda
    financiarse, lo cual impondrá significativas presiones sobre la
    seguridad social de la isla.

    En fin, todo hace pensar en la necesidad de un proceso cauteloso de
    cambio que requerirá de la actual dirigencia político militar, del
    exilio cubano, la disidencia interna y el gobierno estadounidense,
    inteligencia y madurez para evitar las pasiones y poder echar las bases
    de un proceso de transición que habrá de beneficiar a todos los cubanos.
    Lamentablemente, los reflejos condicionados y los odios acumulados luego
    de 47 años de enfrentamiento no permiten ser muy optimistas al respecto.

    Espíritu emprendedor

    En el caso de producirse el escenario más favorable en el plano político
    para una transición rápida a un régimen democrático y a una economía de
    mercado, debe tomarse en cuenta el lastre que significa el impacto de
    más de cuatro décadas de comunismo en los valores éticos de la
    población. Muchos bienes de consumo que compra el cubano de a pie son de
    procedencia ilícita, producto de hurtos en fábricas o tiendas oficiales.
    La doble moral del discurso oficial, de negar cínicamente la penetración
    creciente de las fuerzas de mercado mientras intenta neutralizarlas con
    represión, sólo contribuye a acentuar la ambivalencia frente a la ley.
    Ello ha producido un serio deterioro del sentido de responsabilidad
    ciudadana y requerirá un serio esfuerzo de parte del sistema de
    enseñanza pública, como de los medios de comunicación social, para
    restablecer la moral y los valores de una “civilidad democrática”,
    destaca el analista cubano Enrique Collazo Pérez (en el artículo
    “perspectiva de la economía cubana tras la apertura democrática”,
    Dialnet, 2003). Sin embargo, en las dos ocasiones en que se evidenció
    una apertura importante de la economía –la de los años noventa y antes,
    posterior a las reformas de principios de los ochenta– se manifestó un
    espíritu emprendedor y una avidez por aprovechar las nuevas libertades
    lo suficientemente difundido como para augurar una pronta capacidad de
    respuesta de presentarse las oportunidades para ello. La adaptación y el
    emprendimiento demostrado por cubanos que inmigran a Estados Unidos
    abogan también a favor de esta conclusión.

    http://www.descifrado.com/articulo.php?idart=18632&cat=Descifrado%20en%20la%20Calle

    Print Friendly

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *

    Calendar
    August 2006
    M T W T F S S
    « Jul   Sep »
     123456
    78910111213
    14151617181920
    21222324252627
    28293031  
    Archives