La libreta del hambre
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    EPIDEMIA A LA VISTA

    Jorge Olivera Castillo

    Bitácora Cubana, 26 de marzo de 2007

    La Habana – En apenas 400 metros de recorrido pude observar cuatro
    salideros de aguas limpias, dos de residuos albañales y una docena de
    cráteres en su mayor parte convertidos en lagunas.

    No me atrevo a afirmar que sea el primero, pero la Habana Vieja es uno
    de los municipios de la capital que más aporta para el –muy posible–
    desencadenamiento de otra epidemia de .

    Ya se viene anunciando desde el oficialismo. El riesgo de una nueva
    invasión de Aedes Aegypti es alto, algo que se añade a la lógica de un
    país en bancarrota y en franca involución hacia zonas donde la
    incivilidad riñe con la apatía.

    Nadie obedece. La mayoría opta por poner en la vanguardia los instintos.
    Razonar es un lujo que se mira con recelo, una instancia perdida en el
    bosque de las necesidades.

    Encontrar un fontanero, con vistas a reparar una avería hidráulica, es
    lo mismo que empeñarse en obtener manzanas de la corteza de un cactus.

    Si espera por el servicio estatal para resolver la situación, es
    recomendable alquilarle la paciencia a un chino. Lo más probable es que
    el cliente termine en manos de la ansiedad, y se carece del debido
    control, pues a consumirse en las llamas de la ira.

    Al final aparece un adalid del multioficio que apenas da cobertura a una
    transacción aceptable. No pocas veces con el anuncio del precio se
    acaban las esperanzas de una reparación que puede llevarse a la práctica
    con piezas sustraídas fraudulentamente de algún almacén y la disposición
    de ejercer el oficio al margen de las rígidas leyes laborales.

    Esto es sólo la muestra de una cotidianidad que lleva de montura el
    azar, de riendas la zozobra y el aura gris de la tormenta como telón de
    fondo.

    ¿Qué le puede importar a un ser humano que no cuenta con ni
    para ir al trabajo, y que encima de eso le exigen puntualidad y le pagan
    –como promedio– 12 o 13 dólares al mes?.

    ¿Es normal divertirse con saber que los productos de la libreta de
    racionamiento sólo cubren un tercio de las necesidades del mes?.

    ¿Le es posible conservar la ecuanimidad, a alguien que aún ve la
    televisión en blanco y negro –en un televisor ruso de hace más de 30
    años– y habita en una pocilga a punto de transformarse en escombros?.

    El cubano, sin proponérselo, se defiende de un sistema que le exige una
    enorme cuota de sacrificios a cambio de nada o muy poco.

    Una de las armas es la indiferencia. Si hay salideros, no es su
    problema. Si el basural en la esquina adquiere dimensiones de escándalo,
    pues que siga creciendo. Si falta el en la casa, no importa, la
    orina de la familia se recolecta en un envase y se vierte, con
    discreción, en algún sitio del barrio. Para las defecaciones basta un
    pedazo de la prensa escrita, una bolsa de nylon, y a la basura.

    Así se les garantiza el liderazgo a mosquitos, moscas, chinches,
    guasazas, pulgas, ladillas y cuantos insectos existan sobre la tierra.

    Éste verano se pronostica más tórrido que el precedente, un detalle de
    mal agüero que vendría a ser el detonador de un brote epidémico.

    De la higiene, ni asomos. De la toma de conciencia ciudadana para evitar
    un mayor resquebrajamiento del medio ambiente, ni hablar.

    Una buena parte de los más de 2 000 000 de capitalinos continúan
    entrampados en las redes de la sobrevivencia y no hallan tiempo para
    atender las lecciones de urbanidad ofrecidas por los medios de difusión
    y las organizaciones sociales.

    El aviso ha llegado –con premura– justo al lado de una primavera que
    arde sin contención.

    Los Aedes Aegyptis, desde charcos y basurales, planean sus ataques. Ya
    lo hacen en pequeña escala. Dentro de pocos meses saldrán en legiones a
    poner en entredicho la potencialidad de la pública en Cuba.

    Todo parece indicar que tendremos dengue el próximo verano. ¿Cuándo
    vendrá a picarnos la democracia?

    http://www.bitacoracubana.com/desdecuba/portada2.php?id=4373

    http://tinyurl.com/39gg9f

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