La libreta del hambre
We run various sites in defense of human rights and need support to pay for more powerful servers. Thank you.
Recent Comments

    miércoles 25 de julio de 2007

    Diversos sectores plantean revisar y reformar el funcionamiento del
    sistema socialista

    El mandato provisional de Raúl Castro abre intenso debate económico en Cuba

    La discusión se genera fuera del congreso del PCC, el foro más
    influyente en la isla

    GERARDO ARREOLA /II, ULTIMA
    Un auto antiguo estacionado cerca de una pinta de Ernesto <em>Che</em>
    Guevara en La Habana, ciudad que se prepara para conmemorar el 54
    aniversario del asalto al cuartel Moncada
    Lupa
    Un auto antiguo estacionado cerca de una pinta de Ernesto Che Guevara en
    La Habana, ciudad que se prepara para conmemorar el 54 aniversario del
    asalto al cuartel Moncada Foto: Reuters

    La Habana, 24 de julio. Bajo el mandato provisional de Raúl Castro,
    iniciado hace casi un año, el gobierno cubano movió los reflectores
    hacia la crítica escasez de alimentos, el burocratismo y la ineficiencia
    y abrió en esa forma un debate económico, que coincide con discusiones
    surgidas en otros medios y está produciendo una tormenta de ideas sobre
    el futuro de la isla.

    El cruce de opiniones surgidas de fuentes institucionales, como el
    Parlamento y el Partido Comunista de Cuba (PCC), de sectores académicos
    y artísticos o de particulares, ha ocupado espacios formales,
    publicaciones, el electrónico y sitios web, e incluye iniciativas
    para revisar y reformar el funcionamiento del sistema socialista en el
    país, aunque preservando sus bases.

    La irrupción de diversos polos de discusión ocurre en ausencia del más
    influyente foro nacional, el congreso del PCC, que debía sesionar cada
    cinco años, pero no se ha convocado desde su reunión de octubre de 1997.

    En el primer semestre el campo recibió una inyección de recursos, cuando
    el gobierno liquidó un adeudo con los agricultores privados y las
    cooperativas. Aunque la revisión del caso tenía más de un año, Raúl
    Castro precipitó en diciembre la ampliación del debate, primero en el
    Parlamento y luego en el gobierno.

    La discusión derivó en parte a la depresión del campo. El líder de la
    Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, Orlando Lugo, reseñó a la
    prensa algunos componentes del nudo principal: una porción de tierras
    cultivables está ociosa; faltan tractores, maquinaria, combustible y
    piezas de repuesto para los camiones; hay mercancía que se trae de la
    provincia a la capital, cuando se puede producir cerca de La Habana; los
    obreros agrícolas, que trabajan para campesinos privados, ganan más que
    en las cooperativas de producción, donde escasea la fuerza laboral,
    entre otras causas porque ya se jubiló la generación que las fundó en
    los años 70 y no hay un relevo estable.

    Lugo dijo que se discuten tres posibles líneas de acción: a) reformas
    legales para explotar las tierras ociosas, b) mecanismos de organización
    para mejorar la eficiencia y c) oferta de combustible, sistemas de riego
    e insumos para las cooperativas de crédito y servicios (productores
    independientes).

    Quizá por ser un caso emblemático, la alimentación se convirtió en un
    punto de partida para indagar cómo combatir la ineficiencia. En el
    segundo trimestre del año Raúl Castro pidió opiniones y el PCC hizo un
    sondeo nacional en la planta productiva, dijeron a La Jornada fuentes
    enteradas del ejercicio.

    La consulta fue exhaustiva y ofreció un panorama tan amplio de
    alternativas, que "llegó a dibujarse otro país", según las fuentes.
    Despuntó la opinión de que ahora el problema principal es el manejo
    centralizado de divisas y la consecuente pérdida de autonomía de gestión
    en las empresas.

    Desde hace más de dos años toda la moneda fuerte que cae en cualquier
    caja de recaudación estatal, por cualquier concepto, se deposita en una
    cuenta única que maneja el Banco Central. Las operaciones en divisas de
    los ministerios o empresas deben ser autorizadas por el banco antes de
    cerrar el contrato.

    Además de opiniones de cubanos particulares que circulan en
    sobre temas de la agenda nacional, coincidió con este remolino la
    aparición de dos publicaciones significativas: la segunda edición de
    Reflexiones sobre economía cubana (Editorial de Ciencias Sociales), y el
    número doble 50-51 de la revista Temas, dedicado a "transiciones".

    En el volumen sobre economía, 13 especialistas de cinco centros
    académicos sugieren reformas y nuevas líneas de acción como estas:
    avanzar hacia una economía basada en el conocimiento (,
    biotecnología, informática) no elimina, sino exige, potenciar la
    explotación de los recursos naturales; una fuerza laboral instruida no
    es garantía de desarrollo y requiere un entorno de eficacia y eficiencia
    así como más flexibilidad, descentralización, fomento y regulación de la
    competencia en sectores como el informático; aumentar y mejorar la
    oferta al mercado interno es una vía de captación de los recursos en
    divisas concentrados en un sector de población.

    También hay iniciativas como que el Estado ceda la gestión productiva a
    los campesinos y se estimule la fuerza laboral agrícola; considerar el
    aprovechamiento de remesas en pequeñas y medianas inversiones
    familiares; facilitar cooperativas de servicios urbanos y en los
    sectores subsidiarios de la industria; balancear el papel del mercado y
    el racionamiento en la distribución; ampliar la inversión extranjera a
    sectores alimentadores del , formando cadenas integradoras y
    detonar una relación dinámica entre el campo y la industria;

    Otras opiniones dicen que la "Matriz Bolivariana" (paquete de acuerdos
    principalmente con ) mejoró sustancialmente la posición del
    país, pero es insuficiente como vía de desarrollo; se requiere una
    industrialización que permita al país crear bienes de capital y disputar
    cuotas de producción, con base en la tecnología y el uso intensivo de la
    fuerza laboral calificada; no tiene base la hipótesis de una economía
    basada exclusivamente en los servicios.

    En su más reciente edición, Temas publica un simposio en el que siete
    académicos, dos dirigentes juveniles, un juez y un viceministro, de
    distintas generaciones, opinan sobre "la transición socialista en Cuba",
    un tópico casi inexistente en los espacios públicos de la isla.

    El resultado es un arco muy amplio de opiniones e incluye desde la
    percepción de que el camino para el futuro del país está trazado y no
    hay más que seguir la línea oficial, hasta inquietudes como estas: el
    socialismo tiene una segunda oportunidad para "repensarse"; el Estado
    debe regular, pero abrirse a la economía mixta, la inversión local y la
    autonomía empresarial; el mercado y la propiedad social requieren un
    nuevo debate; la visión actual sobre el capitalismo "es más ingenua y
    menos militante, lo que daña el consenso"; faltan nuevas formas de
    participación ciudadana para renovar el consenso interno; urge cambiar
    mecanismos institucionales que impiden la expresión de la gente; el
    sistema del poder popular "requiere un n
    uevo aire"; al socialismo cubano
    le hacen falta mayores niveles de prosperidad material ciudadana.

    En el primer semestre de 2007 también empezó a trabajar una comisión
    académica sobre la naturaleza de la propiedad en el sistema socialista,
    que entre otros puntos se preguntará si se puede "tener un sistema
    empresarial estatal en Cuba liberado de ataduras burocráticas".

    El espontáneo repudio de algunos escritores a la reaparición pública de
    censores de los años 70, originó en enero una intensa polémica por
    correo electrónico, que desembocó en un ciclo de conferencias alentado
    por la revista Criterios. Los debates continúan y ya rebasaron el tópico
    original, la represión de intelectuales, para revisar la historia
    reciente del país a través de su política cultural.

    La protesta tuvo un primer impacto, cuando la televisión transmitió dos
    de las decenas de películas cubanas censuradas en ese medio, una de las
    cuales es la emblemática Fresa y chocolate, una defensa de la diversidad
    sexual que es, coincidentemente, otro ámbito de debate reciente en Cuba,
    a raíz de una proyecto de ley para reconocer derechos plenos a las
    parejas del mismo sexo.

    http://www.jornada.unam.mx/2007/07/25/index.php?section=mundo&article=036n1mun

    Print Friendly

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *

    Calendar
    July 2007
    M T W T F S S
    « Jun   Aug »
     1
    2345678
    9101112131415
    16171819202122
    23242526272829
    3031  
    Archives