La libreta del hambre
We run various sites in defense of human rights and need support to pay for more powerful servers. Thank you.
Recent Comments

    NO; LA VICTORIA NO ES TENER UN PARTIDO, LA VICTORIA ES DISFRUTAR LA
    Y LA DEMOCRACIA
    22-03-2011.
    Elías Amor Bravo

    (www.miscelaneasdecuba.net).- Otra frase extraída de discursos de Fidel
    Castro que Granma publica hoy, que nos permite confirmar el carácter
    profundamente antidemocrático del dictador comunista que ha mantenido
    sojuzgado y engañado al pueblo de Cuba durante cinco décadas.

    "Una gran victoria tener un Partido.."

    Para nosotros fue una enorme victoria lograr esa unidad revolucionaria,
    que ha jugado un papel decisivo en esta resistencia… [frente] a
    , que siempre ha tratado de dividir al pueblo, de dividir
    las fuerzas, de dividirlo todo. De modo que para nosotros tener un
    Partido fue una gran victoria lograda en el proceso revolucionario, que
    está a tono con nuestra tradición y que ha sido instrumento esencial en
    la defensa del país y en la supervivencia de la Revolución". Fidel, 9 de
    mayo de 1991

    Antidemocrático porque ya, desde el primer momento del fervor
    revolucionario, cuando aquello de "elecciones pa qué", se supo que Cuba
    entraba en una senda incierta que nadie podía intuir.

    Considerar que la "unidad revolucionaria" fue una "enorme victoria" es
    un despropósito, que se tiene que situar en los más de dos millones y
    medio de cubanos que han tenido que exiliarse para poder vivir en
    libertad, en las familias rotas por el enfrentamiento y el odio, en los
    juicios populares, las libretas de racionamiento, las granjas de la
    UMAP, las vejaciones a los intelectuales y la obediencia a una jerarquía
    que ha tratado de dominar el pensamiento y obra de todos los ciudadanos,
    quitándoles el legítimo derecho a la libertad.

    Una vez más "la resistencia frente a Estados Unidos" aparece como
    reflejo evidente de un estúpido complejo de inferioridad que Fidel
    Castro siempre ha tenido hacia quién, por geopolítica y pensamiento
    podría y debería haber sido un gran aliado. Porque la realidad es que
    Estados Unidos ha sido tan víctima del régimen castrista como los
    millones de cubanos que lo han sufrido, teniendo que soportar a 90
    millas de distancia un vecino molesto, inquietante, que no tuvo el más
    mínimo reparo en colocar terribles artefactos nucleares en dirección a
    las principales ciudades del país y que no ha tenido el menor reparo a
    hostigar y defender ideas que ahora, cincuenta años después, caen en el
    ámbito del denominado "círculo del terror", pero que es mucho peor de lo
    que parece. En ese sentido, ni Estados Unidos ha "tratado de dividir al
    pueblo" ni a nada. Esa división a la que alude Fidel Castro tiene su
    traslación al poder totalitario en que se funda su régimen político.

    El desprecio del castrismo por el sistema democrático se resume en el
    párrafo anterior, en el que se contrarresta el papel del Partido único,
    esencia de los "movimientos" fascistas y comunistas, en esencia
    totalitarios, del siglo pasado, con el juego democrático y libre de
    partidos políticos que, en legítima competencia, tratan de conseguir el
    apoyo ciudadano ofertando programas atractivos y orientados a la
    solución de las necesidades sociales.

    La "unidad revolucionaria" aparece como un modelo de organización social
    basada en la existencia de un partido único, el mismo que dentro de algo
    así como un mes ha sido convocado desde el poder a un congreso, y que
    actúa con correa de transmisión del funcionamiento político, al servicio
    de una cúpula muy limitada e inaccesible.

    Los partidos políticos, como agentes de la movilización social y la
    participación, sustentan la base de la libertad con la que funciona el
    régimen democrático. Tratar de pervertir el orden democrático es
    situarse en el plano del desprecio a la capacidad de los ciudadanos a
    decidir sus representantes y lo que es más importante, el tipo de
    políticas más adecuadas para resolver los problemas sociales.
    Cuando alguien se atribuye ese poder de intérprete del pensamiento
    colectivo y responsable de las decisiones, como hizo Fidel Castro desde
    que aquella paloma se posó en su hombro a comienzos de 1959, provoca un
    salto en el vacío que supone la desaparición de las libertades civiles,
    y no hay vuelta atrás.

    En Cuba, la "revolución", cuya supervivencia está en juego porque ha
    acumulado tal número de anomalías, sobre todo en la gestión económica,
    pero igualmente en lo político, a pesar de la buena noticia de la
    liberación de presos de la primavera negra de 2003, no representa futuro
    ni ofrece garantía alguna de defensa del país, ni mucho menos, garantiza
    su propia supervivencia.

    El impasse político que se vive actualmente en Cuba, donde todo, excepto
    el poder que emana de los dos Castro, está en cuestionamiento, arroja
    tal nivel de incertidumbre que, en medio del temor a la pérdida del
    empleo, las dificultades para establecerse como cuenta propista, o las
    elevaciones generales de precios que se van a producir, y la reducción
    de gastos sociales, abocan a la sociedad a una desestabilización muy
    grave que puede provocar un estallido social en cualquier momento.

    Lo más grave de todo esto es que seguro que después de decir esas frases
    fue aplaudido por los concentrados por la fuerza. No me extrañaría lo
    más mínimo.

    http://www.miscelaneasdecuba.net/web/article.asp?artID=31693

    Print Friendly

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *

    Calendar
    March 2011
    M T W T F S S
    « Feb   Apr »
     123456
    78910111213
    14151617181920
    21222324252627
    28293031  
    Archives