La libreta del hambre
We run various sites in defense of human rights and need support to pay for more powerful servers. Thank you.
Recent Comments

    Nube negra sobre el “pulguero” de La Cuevita
    Jueves, Septiembre 26, 2013 | Por Gladys Linares

    Cuando Felita llegó a la parada de la Virgen del Camino, en el municipio
    capitalino de San Miguel del Padrón, había una multitud. Pensó volver
    para la casa de su hermana, pero dentro de dos días regresaba a
    Guantánamo y necesitaba comprar algunas cosas que no encontró en las
    tiendas, así que decidió aventurarse.

    Le preguntó a una mujer cuál era la guagua para La Cuevita, y esta le
    respondió: “Cuando vea el molote montándose, trate de subir, que casi
    toda esta gente va para allá”.

    Así lo hizo Felita, y guiada por la multitud se bajó en la parada del
    minimax, en cuyos viejos y destartalados mostradores solo había jabón de
    baño y arroz, además de algunos productos de la libreta de
    racionamiento. A unos metros del minimax estaba la entrada a la candonga
    de La Cuevita. Caminar se hacía difícil por la gran cantidad de curiosos
    y compradores potenciales que se detenían en esta o aquella mesa.

    El “mercado” tiene varias cuadras de largo, y los vendedores se han
    ubicado a ambos lados de la calle. “Allí se vende de todo”, afirma
    Osmany, que fue a comprar ropa y zapatos para sus hijos, y algunas cosas
    para vender en Cienfuegos. Dice que así amortigua el pasaje, que es
    carísimo.

    Es que esta candonga se ha hecho popular no solo entre los capitalinos,
    sino también entre personas que vienen de otras provincias interesados
    en visitarla para adquirir en ella cosas que inexplicablemente no
    suministra el Estado.

    Se comercia en las dos monedas, según me comenta una joven que viene
    desde Pinar del Río y recorre las calles de Lawton vendiendo quesos,
    jugo de naranja, toronja y algunos vegetales, siempre evitando a los
    inspectores. De regreso, con mucha frecuencia va a La Cuevita, compra
    alguna ropa, zapatos o bisutería, y luego los vende en el campo.

    No puedo evitar pensar en que los cubanos que van de visita a los EEUU
    casi siempre mencionan que fueron al pulguero. Vienen deslumbrados de
    este tipo de mercado donde según ellos se encuentra de todo, bueno y barato.

    Impulsada por la curiosidad, decidí visitar el lugar para intentar
    conversar con algunos vendedores. Un señor que vende artículos de
    aluminio, al preguntarle por el precio de un jarrito, me comentó: “Puedo
    vender mi mercancía algo más barata porque soy productor-vendedor, tengo
    mi tallercito en el patio”.

    Noté que no había tantos puestos como yo esperaba. Le pregunté a un
    muchacho dónde podía comer algo, y me respondió: “Todo el que no tenía
    licencia se ha perdido, porque esto lo han llenado de policías. Pero
    vaya por ese callejoncito, y verá como enseguida encuentra la comida”.

    Precisamente de la creciente presencia de la policía comentaba con un
    cliente un vendedor de bisutería de metal, quien muy preocupado señalaba
    con disimulo para dos agentes recostados a la perseguidora que desde
    temprano estaba apostada en la esquina.

    Quizás este sea un indicio de la nube negra que por estos días se cierne
    sobre el “pulguero” de La Cuevita: se comenta que el Gobierno se propone
    acabar con él. Esto trae a nuestra memoria los recuerdos de la feria de
    los merolicos de por la terminal de trenes, que sufrieron persecución,
    hostigamiento, la confiscación de sus mercancías, y muchos de ellos
    incluso golpizas y detenciones, así como grandes multas, hasta que
    finalmente fueron expulsados del lugar.

    ¿Ocurrirá lo mismo en esta ocasión? Al respecto una señora me confió:
    “Se rumora que van a quitar la venta. Nos han obligado a permanecer
    dentro de las casas. Es cierto que muchos no tenían licencia, pero la
    solución no es quitarnos a todos”.

    Una muchacha que vendía chancletas, al oírla, se animó a decir: “El
    principal problema es el acoso de los inspectores”.

    Un hombre que hace tiempo visita a un amigo en el lugar, comentó que se
    nota que la gente ha mejorado. Ya muchos no viven en casuchas, tienen
    muebles buenos y visten bien. ¿Será por eso que el Gobierno quiere
    cerrar el lugar?

    Source: “Nube negra sobre el “pulguero” de La Cuevita | Cubanet” –
    http://www.cubanet.org/?p=50343

    Tags: , , , , , ,

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *

    Calendar
    September 2013
    M T W T F S S
    « Aug   Oct »
     1
    2345678
    9101112131415
    16171819202122
    23242526272829
    30  
    Archives