La libreta del hambre
We run various sites in defense of human rights and need support to pay for more powerful servers. Thank you.
Recent Comments

    Pargos y chernas solo para turistas
    Una Isla donde sus habitantes no comen peces y mariscos del mar que la
    rodea, sino peces de agua dulce que saben a tierra
    martes, enero 13, 2015 | Gladys Linares

    LA HABANA, Cuba. — Cuando comenzaron los comentarios de que en diciembre
    venderían por la libreta de racionamiento un libra del correspondiente
    pescado (en lugar de sustituirlo por pollo, como ocurre desde hace
    años), la gran mayoría se mostraban escépticos, mientras otros creían
    que se trataba de una burla.

    Yo, por mi parte, no lo creí hasta que salió publicado en el periódico
    Tribuna de La Habana, en la sección de la distribución de productos de
    la Empresa Provincial de Comercio de la provincia: “Pescado congelado, 1
    libra con cabeza y cola para todos los consumidores”.

    “Parece que las cosas empezaron a mejorar”, comentó irónicamente un
    hombre al salir de la carnicería, después de una cola de 3 horas para
    comprar un jurel que pesaba 1 libra (Estas largas colas se deben a que
    hace algún tiempo, ante el inminente peligro de derrumbe de algunas
    bodegas y carnicerías, los consumidores han sido reagrupados). Sin
    embargo, otros compradores no tuvieron tanta suerte como él, pues el
    carnicero, para completar el peso, picaba el pescado por la mitad
    longitudinalmente, lo cual provocaba más de una protesta.

    También por estos días empezaron a vender jurel liberado a 25 pesos la
    libra (1 CUC) en algunas pescaderías de la capital. En el caso de
    Lawton, donde ya no existen estos establecimientos, lo ofertaban en el
    bar Xonia (Dolores y 16). El comentario de la población era que estaba
    muy caro, además de que no estaba fresco.

    A pesar de que nuestra isla posee una amplia zona pesquera, hace muchos
    años que los cubanos apenas tenemos acceso al pescado de mar, pues la
    pesca individual está virtualmente prohibida. Hoy, en las pocas
    pescaderías que quedan en la capital, solo se venden especies de agua
    dulce, fundamentalmente claria y tenca, que saben a tierra. Por la poca
    aceptación que tenía el picadillo de estas especies, desde hace algún
    tiempo lo venden saborizado, pero aun así hasta los gatos lo rechazan.

    En la revista Mar y Pesca número 408 de junio de 2014, página 38,
    aparece la siguiente propaganda: “COPMAR, distribución de productos
    alimenticios para la canasta básica, Educación, Salud y otros sectores
    priorizados” (ver foto). Les mostré la página a varios vecinos y
    conocidos, pero todos coincidieron en que no recordaban haber visto ni
    mucho menos comprado alguno de ellos en la carnicería. Unos pocos, eso
    sí, reconocieron una o dos latas de sardinas o atún, pero de la
    shopping, según dijeron.

    Desde mucho antes de las intervenciones realizadas durante la llamada
    ofensiva revolucionaria, el usufructo de nuestros mares y zonas
    pesqueras (como el del resto de los recursos del país) fue monopolizado
    por el gobierno comunista, que comercializa los frutos del mar hacia
    Europa, Asia y Canadá a través de la compañía exportadora Caribex SA
    (una sociedad mercantil privada).

    Según la Mar y Pesca de febrero de 1999, por medio de la entidad Pesca
    Caribe se abastece al turismo a través de las cadenas hoteleras y
    restaurantes, y a los mercados de todo el país que operen con divisas, y
    desde septiembre de 1998 también se vende, en la piscina del aeropuerto
    José Martí, langostas vivas para los turistas a un precio de 25 dólares
    el kilogramo. El slogan publicitario estampado en el envase es: “Viaje
    con su reina con el máximo de calidad y garantía”.

    Es importante aclarar que ya desde antes de 1959 existía en nuestro país
    una industria nacional de mariscos y pescados (Mariscos del Caribe, SA),
    que tenía plantas procesadoras en Isla de Pinos (actual Isla de la
    Juventud), Surgidero de Batabanó y La Coloma. Según la enciclopedia
    Libro de Cuba (Edición Conmemorativa del Centenario de la Independencia,
    1902-1952, pág. 778), Mariscos del Caribe contaba con una flota pesquera
    compuesta por barcos de 30 y 50 toneladas construidos en Cuba y por
    cubanos. Pero su principal diferencia con nuestra realidad actual reside
    en que dicha empresa no solo exportaba, sino que fue capaz de satisfacer
    la demanda de la población cubana incluso durante los duros años de la
    Segunda Guerra Mundial.

    Source: Pargos y chernas solo para turistas | Cubanet –
    http://www.cubanet.org/destacados/pargos-y-chernas-solo-para-turistas/

    Tags: , , , , , , ,

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *

    Calendar
    January 2015
    M T W T F S S
    « Dec   Feb »
     1234
    567891011
    12131415161718
    19202122232425
    262728293031  
    Archives