La libreta del hambre
We run various sites in defense of human rights and need support to pay for more powerful servers. Thank you.
Recent Comments

    Sandokán, el tigre de la falacia
    El centro de acopio El Amanecer, en La Habana, era uno de los que
    operaba este personaje, con bastante éxito comercial
    lunes, mayo 4, 2015 | Paulino Alfonso

    LA HABANA, Cuba. -Desde hace un tiempo, la corrupción y el embargo
    norteamericano, son responsabilizados por el régimen de todas las
    miserias que nos afligen.

    Un lugar destacado entre los corruptos lo ocupan, según la versión
    oficialista, los intermediarios. A pesar de que existen desde los
    tiempos de la colonia, son culpados por los elevados precios de los
    alimentos que son vendidos a la población por los particulares, al
    margen de la obsoleta libreta de racionamiento.

    Para combatir a los intermediarios, el gobierno creó los llamados
    mercados concentradores, pero a pesar de esas y otras medidas, más o
    menos draconianas, siguen existiendo intermediarios.

    ¿Quién es el padre de este neo-villano? No lo dude: no es otro que el
    propio gobierno, por su avaricia.

    Lo más increíble es que en realidad, muchos funcionarios estatales, del
    Ministerio de la Agricultura en específico, son también intermediarios.
    Los principales.

    Tienen a su disposición camiones, estatales y particulares, y dotaciones
    para la distribución de los productos agropecuarios, de los que obtienen
    ganancias fabulosas.

    Uno de estos dirigentes, a quien conocí en mi época de auditor, me lo
    explicó en detalles, hace poco, antes de irse de Cuba, para reunirse con
    su esposa y sus hijos en Miami.

    Como ya se cumplió el tiempo prudencial de la partida del hombre, hago
    la revelación. Pero como le quedan parientes en Cuba, no le haré ningún
    favor extra al régimen dando su nombre y llamaré a mi amigo Sandokán. Lo
    único ficticio en este trabajo es este nombre.

    El centro de acopio El Amanecer, en La Habana, era uno de los que
    operaba este personaje, con bastante éxito comercial.

    Entre otras cosas, Sandokán me explicó que el intermediario surge
    fundamentalmente por la obsesión del Estado de ahorrar combustible para
    revenderlo, en divisas, fuera o dentro de nuestras fronteras.

    A mi pregunta de cómo era posible que el gobierno no reconociera estos
    manejos, me respondió con tres palabras: “Porque no quieren”.

    Y ahí comenzó a enumerarme los laberintos y entresijos que tiene la
    corrupción.

    Sobre el por qué de esos precios tan altos en los productos agrícolas,
    contestó el tigre de la Malasia: “¿Quieres saber cuánto me cuesta un día
    de operaciones? Y todo esto para que la población acceda a alimentos
    que de otra forma se perderían en los surcos. Para empezar solo en
    combustible me gasto diariamente 400 dólares, en salarios y comida para
    mis empleados, 300. Después, en sobornos a custodios, parqueadores,
    inspectores, policías y oficinistas, que cuestan no menos de 700 dólares
    al día. Más arriba entre los jefes de área y sub-administradores, unos
    1,000 dólares más y al fin de la cadena esta el administrador del
    mercado, el cual no baja de 600 dólares diarios, lo que completa los 3
    000 dólares diarios”.

    Al terminar esta relación, le pregunté si no le parecía mucho. Y me
    dijo: “No, porque con el 200% de recargo que le impongo a los cientos de
    quintales de productos que vendo a diario, esto me deja buenas ganancias”.

    ¿Por qué el gobierno vende en divisas productos, sean importados o no,
    con un recargo del 350% en sus precios? Lo hace para ganar el triple de
    lo que cuesta importarlos o fabricarlos y porque la población no tiene
    otro lugar a donde ir a buscarlos si no es en las TRD. En márketing, eso
    se llama mercado cautivo.

    Lo de los 8 millones de huevos malversados que hizo público el Sr
    Esteban Lazo, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, fue
    solo la punta del témpano de la lucrativa, galopante e incontrolable
    corrupción que genera el propio régimen. El mismo que castiga con mano
    de hierro a todo el que no le tribute dinero al Estado, que es el mayor
    ladrón y corrupto de Cuba, por mucho que culpen a otros pillos de poca
    monta.

    palest44@gmail.com

    Source: Sandokán, el tigre de la falacia | Cubanet –
    http://www.cubanet.org/opiniones/sandokan-el-tigre-de-la-falacia/

    Tags: , , , , ,

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *

    Calendar
    May 2015
    M T W T F S S
    « Apr   Jun »
     123
    45678910
    11121314151617
    18192021222324
    25262728293031
    Archives