La libreta del hambre
We run various sites in defense of human rights and need support to pay for more powerful servers. Thank you.
Recent Comments

    En Cuba la población anciana aumenta aceleradamente y su destino es incierto
    lunes, febrero 29, 2016 | Manuel Díaz Mons

    LA HABANA, Cuba.- Antonio Gómez y Concepción Peña son una pareja de
    jubilados que desde hace más de tres años salen cada tarde de su hogar y
    se sientan en una esquina, junto a una mesa que traen de su casa. Allí
    venden confituras a la gente que regresa a sus hogares a esa hora del día.

    “Los hacemos porque nuestra pensión no alcanza para comprar las cosas
    que nos hacen falta en la casa, y con lo que ganamos de esto podemos
    resolver algunas necesidades”, comenta Concepción, a quien conocen mejor
    como Conchita.

    Sin embargo, ellos no son los únicos. Se ha hecho común que la mayoría
    de los jubilados en Cuba tengan que continuar trabajando porque sus
    necesidades no las cubre la seguridad social que brinda el Estado.

    Hoy, al caminar por las calles de cualquier ciudad de esta isla, es muy
    común observar a ancianos vendiendo periódicos, dulces y hasta productos
    del racionamiento estatal. También trabajando de custodios, de
    parqueadores, de todo lo que aparezca para poder sobrevivir a las
    necesidades de una época cada vez más tormentosa.

    La disminución de lo que el Estado cubano considera “gratuidades”, ha
    afectado considerablemente a este grupo poblacional que cada día se ve
    más limitado y con más carencias por la subida constante de precios,
    sobre todo en los productos agropecuarios y los farmacéuticos.

    Mario Fernández, un hombre de 74 años de edad, comenta que el gobierno
    nunca le ha ayudado a sobrevivir en medio de sus carencias económicas y
    maritales: “Vivo con mi mujer enferma y tengo que ayudarla, no tengo
    hijos que me apoyen, pero aun así, nunca el Estado o ninguna de sus
    organizaciones me ha tocado la puerta a ofrecerme nada”.

    Una triste realidad

    En 2008 el gobierno incrementó el pago a los jubilados. La pensión
    mínima de la seguridad social se incrementó de 164 a 200 pesos (8 CUC).
    Los jubilados que con pensiones desde 202 hasta 360 pesos recibieron un
    incremento de 40 pesos y los que de 361 hasta 399 pesos su pensión
    aumentó a 400 pesos.

    “Un jubilado promedio gana entre 200 y 240 pesos. ¿De qué se vive con
    eso? No sé quién pueda sobrevivir así. Tengo que vender periódicos
    porque es una manera más de aportar algo para mi casa”, así reflexionaba
    José Griñán, abuelo de cuatro nietos y vendedor ambulante de periódicos.

    La Ley de Seguridad Social, en vigor desde enero del 2009, también
    estableció que la edad mínima de jubilación para los hombres debe ser de
    65 años y para las mujeres de 60.

    “Desde hace ocho años mi esposa murió y mis hijas viven en sus hogares
    con sus familias. Yo no quiero representar un estorbo para ellas, nunca
    les pido nada. Además, no me gusta que me mantengan y me busco los pesos
    en la calle con mis periódicos y con eso resuelvo algo”, así afirma
    Jorge Milán, un pensionado que desde hace más de 10 años se jubiló,
    pensando que algún día descansaría de toda labor productiva.

    Por su parte, Ángela Rosales comenta que no tiene otro remedio que
    depender de la remesa de su hijo que vive en el exterior: “Yo vivo con
    un nieto y lo he criado con la ayuda económica de su padre; si me tocara
    vivir de mi jubilación nos moriríamos de hambre”.

    Un futuro incierto para nuestros mayores

    La disminución de la natalidad en Cuba, así como la masiva emigración de
    los jóvenes, ha provocado un marcado envejecimiento poblacional en la
    nación. Se calcula que para el 2025, según datos del Ministerio de
    Trabajo y Seguridad Social, más de tres millones de personas
    sobrepasarán los 65 años de edad, lo que posicionará al país como uno de
    los más envejecidos de toda Latinoamérica.

    “A la verdad que es mejor ni pensar en eso”, reaccionó Andrés Hernández,
    un hombre de 50 años de edad al pensar que dentro de pocos años sería un
    pensionado más que tiene que depender de sus familiares o vivir
    trabajando el resto de su vida para poder sobrevivir.

    Source: Jubilados, pero obligados a trabajar | Cubanet –
    www.cubanet.org/actualidad-destacados/jubilados-pero-obligados-a-trabajar/

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *

    Calendar
    February 2016
    M T W T F S S
    « Jan   Mar »
    1234567
    891011121314
    15161718192021
    22232425262728
    29  
    Archives